Toma de posesión de la primera Decana del Colegio de Abogados de Madrid

Por primera vez en su larga historia, el ICAM (Ilustre Colegio de Abogados de Madrid) tiene una mujer como Decana, Sonia Gumpert. Después de un intenso periodo electoral, en el que se multiplicó la tradicionalmente baja participación de los abogados madrileños, su candidatura ganó las elecciones por un número de votos superior a la suma de las dos candidaturas siguientes juntas. Es también la primera vez que un Decano en ejercicio que concurre a las urnas no repite cargo. Ello demuestra el interés vivísimo de la abogacía madrileña en apostar por el cambio, y su aplauso a la higiene democrática que esta alternancia pone de manifiesto.
Como ha resaltado el Decano saliente, es la primera vez que se hace un acto solemne con la presencia de las primeras autoridades judiciales y de la Comunidad de Madrid, incluyendo a la ex Presidenta, Esperanza Aguirre, quien departió afablemente con los presentes, que se interesaban por su nueva aventura profesional en la empresa privada.
El numeroso público mostró signos de impaciencia ante la pormenorizada exposición que hizo el Decano saliente, Sr Hernandez Gil, de los logros de su equipo. Estaban deseando oir la presentación de la nueva Decana. No obstante, se apreció la información suministrada sobre la saneada situación económica del Colegio. Luego el ya ex Decano procedió a imponer a Sonia Gumpert la medalla símbolo de su cargo, y ella a su vez, a tomar juramento a todos los miembros de su Junta de Gobierno e imponerles igualmente sus respectivas medallas.
La nueva Decana tomó finalmente la palabra, después de un recibimiento apoteósico y un prolongado aplauso de todos los asistentes. Agradeció a todos los abogados madrileños su asistencia a las urnas, y prometió que esta Junta lo sería de todos los abogados, abriendo las puertas del Colegio a todos. Se refirió a la ilusión con que todos afrontan esta nueva etapa de cambio e invitó a la participación y crítica constructiva. Citó a Concepción Arenal: “Las fuerzas que se asocian para el bien no se suman, se multiplican”.
Invitó a los abogados madrileños a sentirse orgullosos del Colegio, que acometerá un cambio de modelo sereno y en clave positiva. Afirmó el espíritu de generosidad y mano tendida para contar con la colaboración de todos en algunos temas que a todos afectan, refiriéndose concretamente a la ley de tasas, cuya derogación estima clave para conseguir una justicia para todos, y al turno de oficio, al que ofreció total apoyo para que los compañeros que lo ejercen puedan trabajar en condiciones dignas. Finalmente reiteró su espíritu de servicio para toda la abogacía madrileña.
Todos los asistentes disfrutaron de un acto emotivo y lleno de significado para la abogacía madrileña, y también para las mujeres juristas y las mujeres profesionales en general, pues hoy hemos accedido a través de Sonia a un puesto tradicionalmente reservado a los hombres. Una vez más se demuestra que estamos sobradamente cualificadas y que cuando el proceso de selección es objetivo, no hay barreras para ostentar cualquier puesto en nuestra profesión.