La apuesta femenina contra la crisis. GSW 2012 en Atenas

martes 05/06/2012

MARTA PÉREZ DORAO | ATENAS. Publicado en YoDona

La delegación española en la cumbre, con el embajador en Atenas.La delegación española en la cumbre, con el embajador en Atenas.

En una Europa convulsa por los sobresaltos financieros, 40 ejecutivas españolas han volado al país más castigado del continente, Grecia, para participar en Global Summit of Women, denominado el Davos de las mujeres. Más de mil directivas de todo el mundo están mostrando su apoyo a este país y su confianza en el futuro mediante su participación en esta reunión.

Se reflexiona sobre economía y negocios, desde las tendencias económicas globales hasta mejores prácticas en flexibilidad en el trabajo, nuevas estrategias para el crecimiento económico, la ética y la transparencia en el mundo post crisis, y sobre mujeres emprendedoras en sectores de alto crecimiento, entre otros temas.

Comenzó Michael Halbye, responsable de McKinsey para EMEA, quien explicó las principales grandes tendencias en materia económica: redistribución y reequilibrio de la población y aumento significativo de las clases medias, nuevos modelos de negocios basados en el imperativo de la productividad y la escasez progresiva de materias primas, y el imparable impacto de la tecnología. Llamativas algunas cifras: 1,3 millones de ciudadanos se mudan del campo a la ciudad cada semana; 35 millones de objetos conectados a internet al mismo tiempo y 247 millones de emails enviados al día./b> Destacable igualmente que el uso de internet es mayor en países en desarrollo, siendo por ejemplo Kenia el país con mayor penetración de la banca electrónica.

Destacó la participación de varias relevantes directivas españolas en este primer día de sesiones. Ana María Llopis, presidenta de Día y miembro del Consejo de Société Generale, intervino en la sesión plenaria hablando sobre la presencia de mujeres en consejos de administración en las empresas de Fortune 500, donde aún solo llega al 15%. No se alcanza efectividad hasta que no se llega a la masa crítica de tres mujeres en el consejo, y señala que sin cuotas e imparcialidad no se va a conseguir el equilibrio, por lo que en su organización se están llevando a cabo medidas para aumentar el número de mujeres en puestos de alta dirección, paso previo esencial para que este incremento sea orgánico. Por ejemplo, eliminar la condición de que la movilidad geográfica sea requisito para la promoción, impulsar la teleformación e implementar un programa de equiparación salarial.

En el siguiente panel, las CEOs lanzaron un poderoso mensaje: no podemos permitirnos el lujo de desperdiciar esta crisis. No hay tiempo para esperar 40 años y tener más mujeres en los órganos de decisión y, por tanto, compañías más eficaces. Como resalta el presidente del Banco Mundial, ello significa ‘smart business’. Y eso no va a suceder de manera ‘natural’. Son necesarios programas e incentivos hasta llegar a cierto nivel, en el que las cosas suceden por sí mismas.

Rosa García, CEO de Siemens, animó a no sentirse víctimas y dejar la solución en manos de otros. Se trata de adaptarse, pensar en global (“el mundo es tu mercado”) y ser el mejor en algo, aportar un valor diferencial al cliente. Animar a las niñas a estudiar ingenierías y carreras técnicas, pues es donde estarán las oportunidades, y a todos a emprender sin que el miedo al fracaso penalice: aprender de aquellos países donde emprender y fracasar es un activo en el currículum. Finalmente, se puso de relieve la necesidad de implementar la confianza como forma de reanimar los mercados. Y se incidió en la responsabilidad de la prensa tanto en Grecia como en España, al hacerse eco de los problemas de política interna sin considerar el daño que esta clase de noticias hacen a la imagen del país.

Las mujeres tienen confianza en el futuro. Están siendo el motor del crecimiento en muchos países. Y su participación masiva en foros económicos como el GSW demuestra su compromiso para convertir esta crisis en una oportunidad de adoptar nuevos modelos de negocio, más diversos y por tanto más eficaces, pero también aprovecharla para incrementar la ética y el buen gobierno tanto en el sector público como en el privado.